Una escoria volcánica se forma a partir de un magma fluido, un magma rico en ferro-magnesiano y pobre en sílice (la sílice tiene una gran importancia en la viscosidad, cuanto más hay sílice más el magma es pastoso, o magma “ácido”), esta composición química magmática induce el color de la roca formado por enfriamiento: obscuro para los magmas básicos y el claro para los magmas ácidos.

Cuando se mira una escoria nos percibimos que es ligera, porque plena de hoyos. La escoria es fragmentada, lo que induce esta morfología es las pequeñas explosiones que ha hecho el magma en el momento de su colocación. Estas escorias (puzolanas) son típicas de los conos estrombolianos. El magma en el momento de su ascenso por la chimenea sufre una descompresión, todos los fluidos se disuelva en el magma en profundidad (a alta presión) van a separarse del magma, hablamos de exsolución (cuando se abre una botella de soda).

Último obsequio sobre las escorias: lo encontramos negras y rojos
Las negras son llamadas escorias “bajo de cono” porque se les encuentra al pie de los conos de escorias mientras que las escorias rojas son dichas “corazón de cono” las encontramos en el centro de cono de escorias… Por qué estos dos fasciès y bien porque la temperatura en el momento de la colocación del edificio va a inducir una oxidación más o menos grande del hierro. Cuanto más la temperatura es importante, más el hierro es oxidado (y pues más la escoria es roja).
¡De donde la posición roja de las escorias dentro del edificio allí dónde la temperatura fue la más importante!

Escorias del Stromboli – Junio 2017 – Diametro 12 cm