Despues de 12 años sin poner un pie en la mágica isla de stromboli, el pueblo de San Vincenzo estaba igual que antes. Siempre paradisiaco aunque la librería cerrara hace años. Después de 4 horas de senderismo, con ilusión volví a ver la Sciara del fuego, a las cabras caminando, el Vancori. La actividad siempre increíble de tipo estromboliana, regular, con explosiones de 150 metros , y su ruido tan atractivo.